Tengo dos buenos amigos, José y Guillermo, que conocí hace tiempo en el gimnasio Fit Up de Cuzco.

José era mi instructor, un tio moreno muy guapo con un cuerpo bien formado y Guillermo es un oso musculoso que asiste en el mismo horario.

Una noche salimos a cenar para conocernos mejor y luego nos fuimos a una disco en Chueca donde pudimos bailar un poco y tomar unas copas. La buena música hizo que bailáramos durante toda la noche, tanto que nos quitamos las camisetas. Nos dimos cuenta que muchas personas nos miraban… tres hombres sin camiseta, bailando juntos, sudados, besándose y marcando paquete, despertó el morbo de los asistentes.

Estábamos tan encendidos que al salir de la discoteca, nos fuimos al hotel Oskar. Al llegar nos duchamos, nos empezamos a besar bajo la ducha y a enjabonar nuestros cuerpos. Terminamos enseguida y el momento “ducha” no fue a más.

Una vez los tres desnudos en la cama, no había escapatoria. La noche prometía una buena sesión de sexo, sólo había que dejar volar la imaginación.

Yo estaba acostado, José se acercó a mí y puso su gran rabo en mi boca y empecé a mamarlo. Estaba muy duro, se sentía rico como lubricaba de lo excitado que estaba. Se veía que le gustaba como se lo mamaba. Guillermo de rodillas en la cama se metió mi polla en su boca. Luego Guillermo se acostó, José se puso sobre él y empezó a mamarle también, lo hacia muy bien, se lo metía todo en la boca mientras tocaba el culo de Guillermo. Yo me coloqué detrás de José y abriendo sus nalgas empecé a lamerle, sentía como dilataba mientras se lo mamaba.

Nos levantamos y nos masturbábamos unos a otros, todos estábamos muy excitados. Nos acercamos y nos dimos un beso entre los tres. Nuestras lenguas se rozaban, se podía sentir el sabor del presemen. Guillermo besaba a José, yo Besaba a Guillermo… nos besábamos los tres.

Guillermo estaba muy excitado, decía que quería hacer algo nuevo, algo que le hiciera disfrutar mucho. Guillermo se acostó boca arriba con las piernas abiertas y Jose empezó a follarlo. Era rico ver como su polla oscura iba entrando en ese culo blanco que me ponía muy duro.

Me coloqué detrás de José y puse mi polla entre sus nalgas. Le coloque lubricante y poco a poco empecé a metérselo, su culo estaba muy caliente y húmedo. Podía sentir como apretaba mi polla. Me quedé quieto un rato, hasta que José empezó a moverse, se folló duro a Guillermo, se meneaba bien rico, se le metía todo hasta el fondo… y yo quieto detrás de él.

Luego me acosté en la cama y Guillermo se sentó sobre mí, se metía el rabo hasta el fondo, se masturbaba mientras se movía. Entonces lo agarré y lo fui girando hasta que él quedó de espaldas a mi y de fente a José, que empezó a mamarle. La imagen en el espejo era morbosa… yo acostado, Guillermo con el rabo dentro meneándose y Jose mamándole.

José empezó a meter un dedo en el culo de Guillermo, se sentía sabroso como me rozaba y como apretaba el culo. Entonces luego metió dos dedos. Los movía suavemente. Guillermo gemía de placer.

Entonces Guillermo se acostó sobre mi y abrió más las piernas, José se echo lubricante y empezó a meterlo en el culo de Guillermo. Que sensación mas placentera, mi rabo y el de José en un sólo culo… para mi era la mejor sensación que había tenido.. sentía como entraba y salía. Sentía como el culo de Guillermo apretaba cada vez más, seguía metiéndolo poco a poco hasta que entró por completo.

Nos quedamos quietos, Guillermo respiraba fuerte y pedía que esperaramos, nosotros estábamos tranquilos sintiéndonos las pollas. Entonces Guillermo dijo que le diéramos suave y José empezó a moverse. Era rico sentía la fricción de los rabos. Sentía como el culo de Guillermo apretaba y como se movía suavemente para que no se salieran. Jose poco a poco fue dándole mas rápido y yo cada vez me excitaba más y me ponía más cachondo.

Entonces escuche…

– “Voy a correrme

Y empecé a sentir como su rabo bombeaba leche en el culo de Guillermo, eso me excito mucho y no aguanté, corriéndome en el mismo culo. Guillermo sobre mi, estaba tan excitado que se corrió sin masturbarse.

Fue muy rico, allí nos quedamos uno encima del otro disfrutando del momento. Sentíamos nuestro sudor y el olor a sexo.

Al día siguiente nos vimos en el gimnasio, una leve sonrisa pícara se dibujo en nuestras caras, como señal de que repetiríamos pronto la experiencia…

4 comentarios: “Relato Gay – Doble juego

  1. Joder que envida, sobre todo la follada doble , Ufff… !!!

  2. buenas tio, yo voy a ese gym y me molaria montarnos algo. como podemos contactar?

  3. yo tmb voy a ese gym, soy discreto pollon. molaria montarnos algo 😉

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