– “¡Plaf!“-, el guantazo sonó seco y el eco rebotó en los húmedos azulejos del baño de los chicos.

El golpe fue tal que Nick cayó al suelo y perdió sus gafas. A partir de ese momento sólo pudo ver manchas borrosas. Palpó el suelo con sus manos en un intento de recuperar los anteojos pero fue inútil. Sin darle tiempo, unas manos le agarraron por las muñecas y le obligaron a tumbarse en el suelo mientras lo inmovilizaba con el peso su cuerpo. La mejilla todavía le palpitaba del golpe.

– “Déjate de gafas que no te van a hacer falta maricón“-, Nick apenas podía distinguir la corpulenta silueta de Jack, una mancha blanca y musculosa que le agarraba las muñecas y le sujetaba con fuerza el abdomen con sus piernas.

La toalla que llevaba anudada a la cintura empezaba a desprenderse mientras las piernas de Jack aprisionaban con fuerza la cintura de Nick. Se adivinaba ya la maraña negra de los pelos de la polla que empezaba a empalmarse. A Jack le excitaba la violencia contra aquel chaval. Podía hacer lo que quisiera con Nick, que apenas podía resistirse.

Las miradas de los dos muchachos se cruzaron un momento y Jack acercando su cara a la de Nick lo morreó, le metió la lengua en la boca y luego le escupió en la cara, -“ahora quiero que me hagas una mamada, puta“-, le susurró al oído.

Entonces Jack se desprendió de la toalla y se colocó sobre el pecho de Nick de modo que la polla todavía flácida y sin descapullar pero ya de un tamaño considerable quedaba a la altura de la barbilla de Nick.

– “Venga, se bueno y tomate tu biberón“-, Jack agarraba con fuerza la nuca de Nick para incorporarle cabeza. Nick tenía el pelo negro y ensortijado, era de piel muy morena y, a pesar de ser tan escuálido y un año menor que Jack tenía mucho más bello por todo el cuerpo.

Nick empezó a hacer la mamada como podía. Empezó sacando la lengua y lamiendo el prepucio. Aquello despertó la verga de Jack que comenzó a descapullarse. El glande estaba medio descubierto y en un mal movimiento Nick lo rozó con un colmillo.

– “¡Qué haces maricón!“-, Nick recibió otro tortazo y notó como le empezaba a escurrir la sangre por la nariz.

– “Me has hecho daño puto de mierda“-, se había incorporado y la polla despuntaba rígida como un mástil, – “Ahora te vas a enterar, quítate los calzoncillos.”

Nick levaba una camiseta interior de tirantes y unos slips. Se levantó y se los quitó sin decir nada. Sus piernas eran muy delgadas pero estaban cubiertas de bello y la polla la tenía grande y rodeada de una espesa mata de pelo negro.

– “Si quieres jugar te voy a enseñar yo“-, Jack se arrodillo, se metió la polla de Nick en la boca y la mordió con fuerza, como si quisiera arrancársela. Nick gritó con una voz ronca y retrocedió pero Jack lo sujetó de las piernas haciéndole caer sobre su culo con un golpe seco, casi se dio en la cabeza con la puerta de una ducha.

Así sentado en el suelo comprobó que su polla se había puesto rígida, había reaccionado al dolor empalmándose. Jack le agarraba por las piernas, – “Jack, más no por favor, haré lo que quieras“-.

– “Pero si te gusta. Mira como tienes la polla“-, Jack le golpeó el miembro con la palma de la mano a lo que Nick reacciono encogiéndose de piernas. Con sus fuertes manos le agarró por los muslos y le comió la polla. Esta vez se la introdujo en la boca y fue sacándosela arañando con los dientes la delicada piel. Nick estaba sudando, los rizos negros se le pegaban a la frente.

– “¡Ahhh!“- Jack le mordía el glande. Se retiró y saboreó la sangre mezclada con su saliva y con precum. La polla de Nick iba a reventar, palpitaba y chorreaba sangre por pequeñas marcas de mordeduras. Le estaba comiendo la polla, literalmente.

Jack no tenía intención de parar. Nick no podía más, estaba a punto de perder el conocimiento por el dolor y por el placer. Jack le mordisqueaba el glande y luego se metía la polla en la boca, apenas le cabía. Luego se la sacaba apretando con las paletas mientras salía de su boca. Nick rezongaba, cubierto de sudor, con la nariz sangrando, el culo le dolía por el golpe con el suelo y los arañazos de la polla le escocían.

En un momento de desenfreno Jack se metió la polla de Nick demasiado rápido y sintió una arcada. Escupió la verga y respiró fuerte por la nariz.

– “Joder con el renacuajo, tiene una buena polla“-, Nick estaba a punto de estallar. Con la camiseta empapada en sudor. –”Ahora te voy a petar el culo“-.

– “Jack por favor deja que te haga una mamada, te prometo que…“- Nick no pudo terminar su súplica, Jack lo empujó contra una ducha y se golpeó en las cotillas con el grifo.

– “Que te voy a petar el culo y tú vas a disfrutar como la perra que eres“- Jack entró en la estrecha ducha, apenas tenían espacio. Lo empujo contra el lateral y comenzó a acariciarle el ano con un dedo. Intentó metérselo pero Nick contrajo el ano. Entonces Jack apretó más fuerte, esta vez con dos dedos, Nick reprimió un gemido. Jack resopló de excitación, obligó a Nick a curvar la espalda y le azotó el trasero para que lo respingara. Nick era muy delgado y apenas tenía glúteos.

Entonces Jack se agachó, le abrió el culo y escupió. Con su propia saliva lubricó el ano de Nick. Ahora el dedo de Jack se deslizaba por el recto de Nick, le agarró por el cuello mientras introducía dos dedos por su ano. Nick notó que su polla respondía y volvía a empalmarse. Jack le abría el ano con nuevas envestidas de sus dedos que casi lo levantaban del suelo.

– “¡Ahhhhhhh¡“-, Jack había encontrado la próstata de Nick y la acarició.

– “¡Dios¡ ¡Diooooooos¡“-, Nick se corrió con dos sacudidas de su polla, su lefa chorreó por la pared de la ducha.

– “Ahora me toca a mí“-, seguidamente Jack introdujo su polla por el ano de Nick. Este notaba como Jack iba empalmándose con cada nueva envestida. Notaba la fricción de la verga de Jack en su recto. Tenía el ano dilatado y la polla de Jack entraba y salía con facilidad. Jack comenzó a respirar entrecortadamente, su cuerpo empezó a tensarse y se corrió. Expulsó tres cálidos chorros dentro del ano de Nick que notó como el semen le escurría por el recto y le resbalaba por las piernas. Jack le dio una palmada en el culo y salió de la ducha.

Nick notó un escalofrío, se le había enfriado el sudor. Su polla colgaba ensangrentada y amoratada. Sintió el dolor en el trasero, en la polla y en la cara. Las muñecas y el pecho le dolían de la opresión del cuerpo de Jack. En la espalda aun sentía clavado el grifo de la ducha. Además no veía nada. Se sentó en el plato de la ducha.

– “Toma anda- Jack le tendía sus gafas” – no ha estado mal-. Nick recuperó la visión y observó los pectorales de Jack, sus musculosos brazos. No tenía apenas vello, sólo en la polla que ya reposaba tranquila entre sus huevos.

– “Me voy a dar una ducha“-, volvió a entrar en el estrecho compartimento y cerró la puerta. Comenzó a enjuagarse y a enjabonarse el cuerpo mientras Nick seguía sentado a su lado, empapándose con el agua.

– “Mírame“-, Nick levantó la mirada. El agua resbalaba por los músculos de Jack que, de nuevo empalmado, se estaba haciendo una paja.

– “Me quiero correr en tu cara, ponte de rodillas“-, Nick obedeció y situó su cara debajo de la verga de Jack. Con un suspiro Jack se corrió, un semen líquido chorreo de su capullo hasta la nariz, la boca y la barbilla de Nick. Este entreabrió los labios y probó un poco de lefa. Jack le ponía a cien, a pesar de todo disfrutaba con cada uno de sus golpes.

– “Ala maricón ya te has quedado satisfecho“-, Jack agarraba con una mano la barbilla de Nick. Le rebaño el semen de la barbilla con el pulgar y se lo metió en la boca. Con una sonrisa salió de la ducha, se visitó y se fue. Nick se quedó allí, con la camiseta empapada, la polla ensangrentada y el cuerpo dolorido.

Relato escrito por: @FBarberaue

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