El tamaño del pene es algo que inquieta a todos los hombres, ya sean gays o heteros.

En otra publicación de nuestra web, ya indicamos que el tamaño no importa y no debe afectarte en tus relaciones personales, pero continuamente salen a relucir, tópicos, leyendas y supuestas preferencias que hacen que se vuelva a hablar de este tema.

Por lo general, no se habla de cuando la polla está en reposo y la proporción de incremento cuando se pone erecta.

En este sentido, el pene se puede clasificar en función de cómo es la erección: “de sangre” o “de carne”.

Pollas de carne

La principal diferencia por la que se distingue esta variedad de erección se encuentra en el cuerpo cavernoso. El pene cuenta en su interior con varios conductos y cavidades que se denomina cuerpo cavernoso, que son las áreas que se inundan de flujo sanguíneo cuando llega al momento de la erección.

Se caracterizan por tener unas cavernas más pequeñas o menos numerosas, pero lo contrarrestan con un mayor tamaño.

Si varios hombres comparan sus pollas en reposo, los penes de carne verán como su talla o tamaño es bastante superior a las personas con pollas de sangre.

Sin embargo, si se comparan en estado de excitación o erección, los penes de sangre pueden multiplicar notablemente su tamaño, gracias a que su cuerpo cavernoso se llena más de flujo sanguíneo, llegando incluso a duplicar o triplicar su tamaño.

Pollas de sangre

Este tipo de penes, inicialmente parten con la desventaja de que tienen un menor tamaño en reposo, pero lo que no saben es que su pene cuenta con muchas más cavidades susceptibles de llenarse de sangre.

Así que a la hora de la verdad no tendría nada que envidiarle a aquellos que presumen de su pene de carne.

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